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Qué imagen prefiero

Imagen de Colors

Te sorprendería saber todo lo que he vivido en relación a lo poco que parece que hubiera vivido.

Es increíble como esa frase de arriba, que pareciera ser aplicable solo a personas "especiales" (como todos creemos que somos), es correcta con respecto a todo el mundo. Voy a generalizar de más en este artículo, por lo que desde ya pido perdón, pero se subentiende que es la manera en que yo veo al mundo. Cuando conocemos a alguien bastan una o dos palabras para entrar dentro de una categoría. Cuando escribimos artículos en Sushi Lights, abajito del título podemos ver un concepto (Gente en este caso) que ya nos guía algo al enfrentar el tema. Si bien todas las personas somos distintas, es una pena que coloquemos esas mismas etiquetas en cada una de las personas que se nos presentan.

Warning: artículo largo

Si yo voy escuchando pop japonés en la calle en mi reproductor de mp3, y alguien llega a escuchar, ya se podrá imaginar a priori que me gusta la animación japonesa, que algo sé de videojuegos, o yendo más allá, que he ido a los ciclos de anime en el cine, que bajo series por Internet y que soy parte de un mundo que se dedica a usar términos como "kawaii", "arigatou" o que saludo en las mañanas diciendo "ohayou" y no hola. Puede que sea una exageración, pero la realidad no está lejos de ser esa. Al conocer a esta persona que va escuchando pop japonés por la calle empiezo a buscar en mi cabeza qué es lo que yo se del tema por si tuviera que entablar una conversación cómoda y sin silencios incómodos ("sí, yo algo caché de los Supercampeones y Dragon Ball… algo podré hacer"). Y esto no solo se aplica a temas culturales, sino que puedo ir más allá y pensar algo como “Ni hablar de tocar temas serios con esta persona. Lo más probable es que viva en su burbuja nipona y no sepa nada de la vida". Asimismo puedo ver a alguien ebrio (incluso en una fiesta) y pensar “¡reventado!... este no sale del carrete y dudo que pueda confiarle un trabajo, algo serio o entablar una amistad".

¿Y qué pasa con la imagen que yo proyecto? No hablo de la foto llena de colores, sino de los temas que toco, como camino, como saludo, la voz que tengo o como me visto. Puedo llegar a un lugar y querer adaptarme para que sepan que valgo la pena o toda la simpatía que puedo llegar a proyectar o lo inteligente que soy. Podríamos entrar en un tema heavy de autoestima e identidad desde aquí en adelante, y sí… es la idea justamente. Obviando que uno debería tener un nivel básico de adaptabilidad a las condiciones del medio, de repente es tremendo como mantenemos grupos con los que solo podemos hablar cosas serias, otros donde solo podemos reír estúpidamente y donde no se me podría ni ocurrir contar lo que estoy sufriendo. La lista de grupos distintos puede llegar a ser muy larga, y aunque no es la idea que uno sea lo mismo aquí y allá o que hay que homogeneizar al mundo, hay un cuento de autenticidad muy importante.

Si yo llego a un lugar y ando con el medio bajón depresivo, voy a quedar como mala onda, mala persona, amargado/a, etc. Solo porque no estaba en las condiciones de mostrarme más feliz, mostrar más agrado, sonreír cuando me tiraron una talla, y así. Llegué a este tema porque he sido víctima de tremendos prejuicios (algunos muy favorables. Tanto como malos otros). También he hecho víctimas a otras personas, y lo más probable es que todos hayamos caído en el mismo error. "Chao con ese loco… se cachó al tiro que es pendejo/fome/pesado/ridículo/feo/¡flayte!". En casos extremos hemos agarrado pa’l tandeo a la persona o la hemos rechazado abiertamente. ¿Qué hacer?

Una vez hice una teoría con respecto a la famosa frase que dice "la primera impresión es la más importante". Y es que esta primera imagen se nos clava tan fuerte en la cabeza. Mi teoría barata dice que la primera impresión de una persona es como un dardo lanzado a una vara en el eje Y. Donde si una persona llega siendo pesada lanza el dardo demasiado despacito y cae en el número 2 (por decir alguno). Lo gracioso de la teoría es que si me encuentro a esta persona otro día en el que andaba de mejor humor, por ejemplo, podía hacer un gesto que estuviera en el número 5 y yo exclamaría triunfante "¡Oh!, qué buena persona era… me había equivocado". Algo más gracioso todavía es que si una persona entra súper bien y llega al 10 en el primer dardo, luego podría hacer algo que llegara al número 7 y yo diría "Ah, qué charcha lo que hizo". La respuesta que encontré para conocer más objetivamente a las personas (todo esto hace muchos años por cierto) es que trataría de mantenerlas a todas en un nivel justo y medirlas más parejo, cosa de equivocarme menos. Como bien supondrán, me equivoqué más. Es bastante difícil ir en contra de nuestra esencia, pero sí trato de no pensar "absolutamente" mal de alguien cuando lo conozco en una mala situación y abrir la oportunidad de una reivindicación o algo por el estilo. Como pueden ver, es un tema que me preocupa bastante el de la imagen que da una persona.

¿Y no les ha pasado que han conocido a alguien con quien creen que se llevarían bien y han buscado por todos los medios de impresionar para que les quede claro que "tú también eres de la misma onda… se mi amigo". Bien patético la verdad, pero sin embargo también habemos muchas víctimas de nosotros mismos en este asunto. Al final lo único que queda claro es que quien se te está presentando con todo el currículum no es más que alguien que necesita con urgencia ser aceptado. Aunque se haga con muy buena intención.

Sé tú mismo. Este cliché, como muchos de ellos, es el mejor consejo que te pueden dar. Al final, "todo cae por su propio peso" dicen también. Y si les caes mal… mala suerte no más. Y no siempre es tan fácil hacer caso. De hecho, casi siempre terminamos mostrando solo máscaras. Yo no tengo respuestas claras sobre cuales serán los mejores métodos de aceptación propia y del prójimo, pero es toda una lucha interna, como me imagino será la de muchos más… tal vez de todos.

Mucho se ha hablado en Sushi Lights con respecto a la discriminación, pero es tan difícil no discriminar. Si al final desde que escribí lo de pitéate un flayte y toda la discusión que se generó, para mí es un tema horrible encontrarme con uno. Todos podemos llegar a ser una contradicción con patas finalmente. Todos tenemos nuestras debilidades.

Ayer martes conocí a alguien en un contexto aterrador. ¿Me dejo guiar por mis sentimientos o por mis estigmas sociales? Yo ya tengo la respuesta.

¿Tú la tienes?

- Colors