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Conan, el niño del futuro

Imagen de Un Mono


Cuando niño yo veía Pipiripao: el Festival de los Robots, He-Man, incluso tenía cierto talento para descubrir a Loki en She-Ra. Los disfrutaba. Pero lo que no logro comprender es el endiosamiento de semejantes bodrios televisivos (excusables solamente porque había cuatro canales). Nostalgia, está bien. Pero ¿por qué no todos recuerdan a Conan el niño del futuro, pero sí a algo tan intragable como el Gladiador?
¡Es que ésa sí era una serie buena! De partida la dirigía Hayao Miyazaki (uno de los pocos autores japoneses que admiro. Es el tipo de Totoro, la Princesa Mononoke y el viaje de Chihiro), la trama era compleja y muy emotiva, tenía dibujos.... bueno, ¡dibujos Miyazaki! En suma: una joya.
¿De qué se trata?

La trama está basada en una novela llamada The Incredible Tide. A lo largo de 26 capítulos de casi, casi, media hora (no como ahora, que en media hora hay diez minutos de comerciales), esta serie nos muestra un mundo post apocalíptico, cubierto por el mar, donde los poquísimos sobrevivientes de las bombas magnéticas que habían alterado los campos magnéticos terrestres el año ¡2008! (*glup*), se aferraban a unas pocas isla de manera desesperada.
Conan, que vivía solo con su abuelo en una isla apartada como un Goku cualquiera, rescata a Lana, una niña fugitiva del único complejo tecnológico conocido, la isla de Industria. Y desde ese punto todo es una secuencia constante de dramas espeluznantes, crisis morales, asesinatos, críticas a la sociedad y pugnas entre personajes muy bien desarrollados. Todo muy bien aderezado con escenas Miyazakísimas, con sus nubes, sus veloces carreras, momentos tan intensos como el del paradero de bus en Totoro (es notable cuando Conan se queda atrapado bajo el mar, a punto de ahogarse, y Lana le entrega aire hasta que se desmaya. Abajo puse las imágenes de la secuencia, que es bastante larga), y bueno, todo eso que hace Miyazaki.
La serie completa está en , pero en ezpaniol, y con pifias de traducción de tanto en tanto. De todas maneras, para los desencantados del animé como yo, que están aburridos de que todas las series japonesas se traten de un enano barsa y tragón que le gana a todos los que no se han comprado la colección completa de juguetes de Bandai, Conan el niño del Futuro es de esas excepciones que salvan a todo un género.

Ah, Colors me va a colgar por opinar así.