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Sucker Punch

Imagen de Un Mono


Después de leer el
post de Carlitox
sobre Sucker Punch en Cinematografía decidí ir a verla. Que parecía una adaptación de cómic bien hecha, que los efectos eran buenos, que las minas que salían eran ricas, ¡la cosa pintaba bien! Sólo parecía no tener un gran argumento, pero ¿cuántas películas de acción lo tienen?

Después de verla, salí del cine con varias lecciones aprendidas.


Esto es lo que aprendí
.


Partamos de una base clara: la película es una mierda. No hay caso, ¡me retorcí de rabia (en parte contra Carlitox por recomendarla, lo confieso) desde el minuto cinco! Es lo peor que he visto este año.

Es que hasta este momento pensaba que muchos, muchos efectos especiales salvaban automáticamente a una película. He visto más de una vez el Episodio I de Star Wars, lo que indica que aguanto basura si la basura se ve impresionante y linda.

Sucker Punch siguió siendo un bodrio después de hacer uso y abuso de todo lo que puede mejorar a una película - no se me ocurre nada que no hayan utilizado excepto un buen desnudo total de alguna actriz rica.

Es que parecía como si el director estuviese rogando al público que le gustara la película. ¿No te gusta? Te muestro balas. ¿Todavía no? Zombies. ¿Nada aún? ¡Dragones! Faltó que regalaran dulces a la entrada.

Esto me lleva a lo de los combates. Descubrí que no importa lo estúpido de la razón, para que una escena de combate sea buena debe tener un mínimo de sentido y emoción. Las batallas en Sucker Punch me produjeron tanto feeling como el resquebrajamiento bursátil de una papelera en Birmania. Eso de que les pegaran combos hasta en el paladar y siguieran sin ningún daño hacía que nada de los combates tuviese peso. Cuando muere Meg Ryan en el tren sólo me hizo pensar "uf, una menos".

Tal vez era por el abuso del recurso de secuencia onírica. Sucker Punch logró insultar muchas cosas que quiero, como el American MacGee's Alice. Es como si el guion lo hubiese escrito una colegiala gótica.

También descubrí que cosas que antes daba por sentado no eran lo que yo pensaba. Que combinar katanas con pistolas no siempre hace a una película automáticamente buena. Que eso tampoco sucede con cinco minas ricas con armas. Que las peleas con bullet time sí podían dejarme chato.

Sucker Punch es tan mala que me hizo discutir con mi polola. Y feo.
Es tan mala que creo que me produjo caña.
Es tan mala que me hizo perder las ganas de ir a un cine otra vez.
Es tan mala que no reté a la pareja que entró a verla con un niño porque me pareció suficiente castigo estar ahí.

Sucker Punch: el "Yeah, Poe!" de esta temporada. Carlitox, vamos por ti.

Nota: dejo la foto de cabecera como rescate de algo positivo. No soy amargado, sólo me siento estafado.