Skip navigation.
Home
 

¿Dónde está el gobierno?

Imagen de Tanky

Para empezar debo aclarar que siempre me ha molestado la preguntita esa y nunca he comprendido por qué los chilenos tienden a pensar en el gobierno como un padre que tiene que pensar por ellos.

Claro, la pregunta es bien antojadiza, porque no se clama por el gobierno para que arregle todo (nadie pide que el gobierno te pague Falabella, por ejemplo) pero siempre me da esa sensación de que en el fondo, desde O'Higgins en adelante, los chilenos siempre nos hemos sentido unos huachos de mierda.

Pendejos de mierda en realidad más que huachos.

Pendejos caprichosos que quieren que el papá gobierno esté dónde y cuándo les interesa, pero alegan cuando el padre se mete en todo.

O sea, palos porque boga y palos porque no boga.

Clamamos al gobierno para que nos de plata para que reconstruya nuestra vivienda, pero no queremos que se meta en nuestra vida sexual, ni en nuestros vicios.

¿Cuál es el límite? ¿Qué tipo de libertad es la que queremos entonces? ¿queremos realmente ser libres?

A mí no me queda tan claro. La libertad siempre implica responsabilidad individual, concepto bastante alejado de las exigencias de derechos que hoy por hoy son la tónica.

Claro, hoy todos alegamos porque el papá eligió hacer una represa en el sur y a todos nos inunda el sentimiento ecológico y el amor por los animales, pero ¿qué hacemos en nuestra vida diaria que nos otorgue la autoridad moral para exigir tal cosa? Es cuando menos irrisorio ver protestas por internet al respecto.

Concuerdo en que tampoco es para que volvamos a la edad de piedra para ganarnos el derecho a protestar, pero cualquier iniciativa individual, por pequeña que sea se agradece en este mundo en donde es cada vez más notorio que las alternativas políticas actuales, poco y nada representan el sentir popular.

En lo personal considero que las revoluciones son mucho más potentes cuando parten de iniciativas individuales y colectivas a pequeña escala que cuando se le exigen a los gobiernos. En términos más prácticos y simples, si alguien quiere mejor educación espero que al menos haya hecho el esfuerzo de devorarse los libros de una biblioteca pública o de su liceo, o que quién logró salir de la pobreza, le tienda la mano a otro; que quién cree que el mundo se está devastando, plante un árbol y así. Sé que los resultados de esto no serán inmediatos, pero lograrán poco a poco el cambio que necesitamos.