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Restaurant Review: Pad Thai

Imagen de The Bartender

Mi madre estuvo de cumpleaños este mes y decidió que quería ir a comer comida Tailandesa. Luego de una exhaustiva investigación web y de consultar con algunos amigos que opciones había en Santiago (no son muchas), decidimos ir al Pad Thai .
El local por fuera no despierta francamente ningún interés. Se ve solo un pasillo largo y la verdad no creo haber visto un cartel, o si lo había no era nada digno de recordar. Francamente dudo que de no haber llevado la dirección, Manuel Montt 231, hubiésemos dado con el lugar.

Una vez adentro la cosa cambia. El lugar es amplio, con una decoración simple pero moderna. La música suena a un volumen moderado lo que es perfecto para conversar. Tienen también una terraza exterior que se ve pintada para el verano. La atención fue siempre muy atenta aunque no precisamente la más rápida.

Era un grupo grande por lo que tuve la opción de probar varios platos. De entrada como picoteo un Satay de Camaron, que estaba rico, pero la porción era chica. Además un Popia Pak, que es una especie de rollo primavera de vegetales con salsa de aji dulce, muy recomendable si te gusta lo agridulce.

Para los platos de fondo la advertencia del local es que todos se pueden probar en distintos niveles de picante, que van del 0 al 5. A mi me gusta el ají, lo consumo regularmente, pero a sugerencia de la garzona pedí mi Pad Thai solo a nivel 2 y fue suficiente. Estaba picante, agradable pero de esos picantes que hacen que la boca te arda por un buen rato después. Nivel 0 era prácticamente sin picante, y 1 era agradable con un poco de fondo. No creo que los niveles superiores sean comestibles para el humano común, tal vez el 3.
De fondo probamos el Pad thai (fideos salteados con camarón o pollo y verduras), curry rojo y Know Pad (arroz frito con vegetales). Los platos venían bien presentados, y las porciones eran adecuadas.

Los postres la verdad no fueron nada espectacular y no tienen mucho de Tailandés excepto por un satay de piña, que la verdad no recomiendo, era un tanto sonzo y nunca vi el mani o el coco que debía llevar.

No tienen café, solo te e infusiones de hierbas.

En general la velada estuvo agradable, y volvería al local.
Si quieren ir, vayan con dinero y no plástico, ya que solo aceptan pago en efectivo o cheque. Consideren entre 10-15 lk por persona incluyendo bebestibles, fondo y postre.